Viernes, 27 de Agosto de 2010 08:23 | Escrito por Administrator |
Ya está a la venta en nuevo número de Xtreme Bikes con sección de Cafe Racer. Y van por el número nueve... Esperemos que les esté yendo bien la experiencia y que en un fturo saquen una revista sólo de cafeína.
En este número, como en los anteriores, hay tres reportajes. Uno sobre el Barber Museum, imprescindible admirar las motos que tienes. Y dos sobre motos, una GS 1000 y la Yamaha 600 de nuestro compañero Fede de Cafe Obssesion.
Sábado, 07 de Agosto de 2010 10:13 | Escrito por Administrator |
XTREME BIKES es la única publicación en papel que, hoy por hoy, publica y tiene una sección sólo de Cafe Racer.
EL SOL BAR es un garito-bar-local en Cunit (Barcelona) de temática caferacer y lugar que está comenzando a ser de culto para todos los caferacers.
CLUB CAFE RACER 09 es el único club de sólo caferacer que existe en España y donde los caferacers nos reunimos.
Éste cartel que os pongo lo ha realizado Crazyhorse, alma mater de El Sol Bar. La fotografía la tomó Daniel Gil, director de Xtreme Bikes, en la pasada reunión que tuvimos el Club Cafe Racer 09 en Benidorm. La fotografía forma parte del editorial de la revista de éste mes de agosto, editorial dedicado íntegra y únicamente al evento de nuestro Club. Hasta donde sabemos, es la primera vez que un Club Cafe Racer ocupa el editorial de una revista en papel. Os animámos a comprarla antes de que se agote en los kioskos.
Gracias a XTREME BIKES, gracias a EL SOL BAR, gracias a CLUB CAFE RACER 09, gracias a TODOS VOSOTROS QUE NOS VISITÁIS.
Gracias a todos porque el mundo Cafe Racer cada día avanca un paso más en España.
Lunes, 26 de Julio de 2010 07:44 | Escrito por Administrator |
Pronto tendréis en los kioscos la proíxma entrega de Xtreme Bikes. En la sección de Cafe Racer de este mes tres reportajes: una Moto Guzzi, una Kawa y el Classic Revival Racing de Denia.
Nos os perdáis la revista ni dejéis de leer el editorial. Este mes está dedicado a...
¡¡¡Los Racing Days Benidorm organizados por el Club Cafe Racer 09 !!!
Viernes, 09 de Julio de 2010 09:26 | Escrito por Administrator |
Ya tenemos el parche bordado del Club Cafe Racer 09!!!
Para que te hagas una idea de cómo puede quedar en tu chupa, su diametro es de 8,5 cm., fondo negro y bordado en blanco.
Su coste es de 3,50 euros más gastos de envío. Puedes pedir el tuyo a:
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Martes, 16 de Marzo de 2010 00:58 | Escrito por joebarteam |
Hola a todos. Pues hace poco quedamos a comer en mi casa varios del Club Africa Twin, y en la sobremesa, contando batallitas del abuelo cebolleta y tal, le comentaba a un amigo los artículos que escribía Dennis Noyes bajo el nombre de "Cinta Americana". Particularmente uno llamado "La época de los héroes". Le dije: lo busco y te lo paso, pero después de leerlo por enésima vez (por lo menos 20 veces), decidí ponerlo en el foro para que lo leyesen todos, a ver que les parecía.
Y mientras lo ponía en el foro, pensaba que éste era un lugar muy apropiado para ponerlo.
No sé si la gente de aquí leía el Solo Moto 30 en aquella época, puesto que llevo poco tiempo por aquí y casi no tengo tiempo de entrar, por lo que desconozco la edad de la gente, etc...
Pero bueno, ya me contaréis qué os parece. Para mí es bueníííísimo. Sin duda alguna, Dennis Noyes es el mejor periodista-moto del mundo.
Está publicado en el SoloMoto30 de Julio de 1985. Yo estaba haciendo la mili...
Ahí va (quizás es un poco largo, pèro vale la pena):
Sábado noche en el pub. Al final de los sesenta. Verano inglés. Sin nubes y sin lluvia. Puerta abierta a un parking lleno de Triumph, BSA, Norton, más alguna Velocette, Enfield y hasta una Vincent. Y también una Honda 450 bicilíndrica…. Un intruso del futuro.
Monos negros, chaquetas de cuero negro, tejanos alpicados con Castrol R, botas altas “Highwayman”, cascos Jet y Cromwell, con gafas.
Las historias de aventuras en carretera eran escalofriantes, y con aquellas motos de aquellos tiempos de Inglaterra al final de los sesenta, no había que recurrir nunca a las mentiras. O ¿es que nunca has roto un cable del tambor delantero de una Triumph Bonneville en la entrada de una curva?
“Estaba gas a fondo a 110 millas por hora (176 km./h) en la bajada de “la Colina del escocés” con la curva asomando. Frené fuerte, pero ¡se me rompió el cable!
“La moto pareció acelerar aún con el puño cerrado, y solo tuve tiempo para enganchar la tercera marcha antes de meter la Bonnie en la curva. Iba tan deprisa cuando metí la tercera, que la rueda trasera empezó ha hacer grandes rebotes y no pude inclinar hasta que estaba casi fuera de la carretera. Entré en la curva con la rueda trasera todavía rebotando un poco y con la moto meneándose. Y cuando tenía la situación casi, casi bajo control y cuando pude ver la salida de la curva ¡vi por delante a “Old Bill” (el viejo Guillermo, argot británico para la policía de tráfico) en pleno centro de la carretera con la mano arriba. Había parado el tráfico que subía. Era para dejar pasar un coche fúnebre y una maldita caravana de lamentadores. “Old Hill” me vió en el mismo instante que yo le vi a él. Metí la segunda y la Bonnie volvió a rebotar de nuevo, clavé el freno trasero y la moto se cruzaba. Old Bill ya había dejado paso al coche fúnebre , pero dio un salto hacia atrás para meterse en su camino. El coger frenó, pero Old Bill acabó sobre el capó. Su casco de Bobbie se cayó, y oí un choque cuando el coche de la viuda dio contra el coche del muerto, y yo pasé justo por delante del parachoques con la moto cruzada sobre la gravilla y por poco pierdo la rueda delantera al aplastar el casco de Old Hill.
“Cuando por fin pude parar, miré atrás y les ví a todos viniendo a por mí, Ol Hill, los hijos del muerto, el coger, y la mitad de los lamentadores. Y yo con el motor parado. No había tiempo para buscar punto muerto y dar patada. Me bajé de la moto. Empujé hacia atrás sobre compresión, cogí el embrague y empecé a empujar como un condenado. No me atreví a mirar atrás, pero estaban casi encima. Solté el embrague y el motor empezó a girar pero sin coger… y de pontro arrancó y salí de allí en segunda, con el embrague patinando y las manos de Old Bill a media pulgada de mi cuello…”
La historia nos gustó, y Andy se levantó a buscar una ronda de “pints”. Estábamos como siempre el sábado por la noche en el Sporting Farmer de Ipswich, cascos en la mesa, motos en el parking.
Eramos siempre cuatro: Roy, Andy, Frank y6 yo. Tres ingleses de Suffolk y un “yank” de Illinois. Todos corríamos en moto, pero también íbamos en moto por la calle, y las carreras por las carreteras secundarias entre Ipswich y Felixtowe eran algunas veces aún más locas y emocionantes que las carreras de verdad en Brands Hatch, Snetterton y Cadwell Park. En el Sporting Farmer con los más quemados de Ipswich, cada semana para cambiar aventuras.
Roy corría con una Triton, motor Norton en bastidor Triumph, Andy había comprado una Yamaha 250 de aire, que nunca arrancaba, y cuando arrancaba siempre gripaba, y Frank tenía una Greeves Silverstone 250 monocilíndrica que hacía ruidos muy feos pero siempre acababa todas las carreras, cosa que fastidiaba a Andy, ya que él se la había vendido a Frank para comprar la Yamaha . Yo tenía una Ducati 250 “24 horas” comprada en Mototrans y transportada a Inglaterra en mi Mini furgoneta. Estaba ahorrando para comprar una Norton.
Todos, salvo Frank que siempre acababa las carreras, nos caíamos en cantidad, y Roy y Andy solían pasar de vez encunado una noche, o sábado o domingo, en el Norwich General , el hospital más cercano a Snetterton. Yo nunca pasé una noche en este hospital, pero llegué a conocer bastante bien los hospitales de Loth (cerca de Cadwell) y Dartford (cerca de Brands).
Durante mucho tiempo, Andy tuvo en su haber el prestigio de haber caído dos veces en un día a más de 180 por la recta de Snetterton… escupido por las orejas como una mosca cuando su Yamaha se gripó.
Mi mejor caída fue bastante aparatosa al pasarme de frenada para la última curva en la última vuelta de la carrera de “fuerza libre” yendo quinto con la pequeña Ducati.
Pero Roy acabó estableciéndose como el campeón en caídas espectaculares al salir de la pista en Brands precisamente en la curva de Paddock, justo delante de tribuna de boxes. Paddock es una bajada espectacular, pero las protecciones guarda rail de acero con unas pocas balas de paja, están muy cerca de la pista.
Aquel día Roy “se mató”, y esto por poco le cuesta su trabajo. Pero tuvo suerte, y su jefe decidió darle dos meses de permiso, sin sueldo por supuesto, para recuperarse de las consecuencias de su caída “mortal”.
Todos hemos caído, pero cuando está Roy presente, nos da vergüenza contar nuestras pbres caídas con conmociones, huesos rotos y ambulancias. Cuando estás delante de uno que ha pagado elo precio máximo matándose, hay que comprarle un pint y callar.
Lo que pasó es que Roy se quedó técnicamente muerto al lado de la pista. El médico, al verle después de comprobar que ya no respiraba dijo: “ya no está con nosotros. Y Roy dice que se acuerda de todo.
“Yo estaba volando encima del circuito y lo pude ver todo. Ví como Goldsmith iba ganando la carrera con su Norton. Vi a Frank en el paddock empujando a Andy y la Yamaha, y vi mi coche y mi remolque en el parking y pensaba: “Bueno, si estoy muerto no tendré que aguantar la paliza del viaje de vuelta a Ipswich. Pero estaba algo triste también, por la moto, sabes, porque el bastidor estaba torcido y conseguir otro bastidor Norton “featherbed” a buen precio no sería nada fácil”.
Ahora el que había contado la historia del cable roto y el coche de muertos escuchaba con respeto, hasta con reverencia, porque en nuestro círculo nadie contaba nunca mentiras. Era la única regla del juego. Y todos sabíamos que Roy jamás inventaría nada.
Dándose cuenta de la expectación en nuestro pequeño grupo en el rincón de siempre del Pub “Sporting Farmer”, Roy levantó su jarra y nos hizo ver que solo le quedaba media pulgada. “Estamos quedando secos”, dije, ya que yo había comprado la primera ronda y todos lo sabían.
“Sí, ¿a quien le toca? Dijo Andy, y me acordé de que Andy había comprado la última ronda .
Frank miraba a sus pies intentando convertirse en un mueble del pub, intentando ser el hombre invisible. Pero todos le mirábamos tan fijamente que se levantó sin decir nada y llevó las jarras a la barra. Cuando cada uno ya tenía un pint en la barra, Roy siguió: “Aquella vez que me maté en Brands Hatch, ¿estábamos hablando de aquella vez? (Sí! Dice el autor del cuento del cable roto en la colina del escocés, un chico de Ipswich y del “otro Club Triumph” y no del de Roy… pero un buen chico a pesar de eso). “Pues yo iba cuarto y tenía a Goldsmith a la vista. Pude ver el humo blanco de sus escapes cuando abría los carburadores de la Norton en la salida de las curvas. Pude oír el petardeo de la Norton de Graddage que iba segundo y tenía a Malc justo delante. Y me puse a pensar ¿Cómo le voy a pasar?, ¿Dónde? Y se me ocurrió una idea… pasarle por fuera en Paddock, en la frenada , pero se le había ocurrido a Malc hacer lo mismo a Graddage en el mismo sitio y yo llegué a Paddock decidido a esperar a que frenara Malc, para frenar yo justo después. Y lo hice, pasé no solamente a Malc sino a Graddage también y pensé, ¡voy segundo! Pero ya no estaba sobre el asfalto. La rueda delantera había salido a pisar césped y volé por los aires. Y después dí contra el guardarrail y de pronto no sentí nada y estaba volando encima de Brands Hatch”.
“Pude ver todo, pero aun tan alto y lejos de mi cuerpo pude oir jadear al médico cuando llegó corriendo desde el control de Paddock, y le pude oir cuando dijo: “Ya no está entre nosotros”.
“Pero de pronto sentí un dolor muy agudo en el pecho y miré abajo para ver al doctor dándome unos golpes en el pecho… y me desperté en el hospital con las piernas colgadas del techo y envuelto como una momia de nuca a cintura”.
Hoy en día Frank es ingeniero de carreteras, y aunque ha trabajado en Libia, sigue en Ipswich y es soltero. Ha comprado una casa delante de la casa de sus padres y tiene una Triumph Bonneville.
Roy vive a tres manzanas en casa de sus padres. Corre con una RD350 en producción y también ha preparado una Triumph para carreras de motos históricas. Es el único de la vieja pandilla que todavía corre y el único que ha muerto, aunque solo brevemente.
Andy se ha casado y se convirtió en un importante vendedor de recambios “pirata” para Volkswagen, pero ha decidido volver otra vez a casa, a Felixtowe, y ha vendido sus acciones en la compañía de recambios para comprar una casa en su antiguo pueblo. Tiene una Ducati Panita 600 y hace muchos años que no ha corrido ni se ha caído.
Todos hemos tenido nuestras japonesas de más de 100CV y la última vez que estuvimos todos juntos para una comida india en Ipswich, llegamos a unas conclusiones interesantes.
Hoy en día, decidíamos, las velocidades que antes eran altas…¡más de cian millas por hora! (160 y pico km/h), ya son cruceros, pero se oyen menos historias “de aventura” en los pubs los sábados por la noche.
Creemos que era más divertido llevar una Norton, Triumph o BSA “Café Racer” que llevar una supersofisticada japonesa de 120 CV porque la inglesa bicilíndrica de los sesenta era ligera, de tamaño humano, y daba una sensación de potencia y velocidad con 50 CV y 175-180 km/h que las superbikes de hoy no dan con 120 CV y 240 km/h.
“Y no rompen tampoco”, dijo Roy, “y por eso no llegas a conocerlas . Son como electrodomésticos. No sabes ni te importa saber nada de lo que llevan dentro. Y si algún día dejan de funcionar, hay que llevarlas al especialista. Con la Bonnie siempre sabías que
consistía en cigüeñal, bielas, embrague, cadena primaria, varilla, balancines y válvulas, porque pudiste oír el ruido de cada pieza y como la moto era sencilla de reparar no era más que trabajo de fin de semana desmontarla del todo y volverla a montarla a tiempo para empezar el rodaje el lunes por la mañana al ir al trabajo”.
“Y siempre había soluciones, chapuzas, inventos para no quedarse tirado. Pero si se te estropea un encendido electrónico ¿qué?”.
Y lo que más se echa de menos de aquellos tiempos es el bramar de los escapes de las inglesas, y la imagen de motociclista que te daba una rugiente inglesa. Con cuero negro, casco abierto y gafas, sentías y parecías piloto de verdad.
Nuestros sustos ocurrían a velocidades moderadas, pero el rugir de los escapes, el aire en la cara y las tremendas vibraciones de las bicilíndricas nos hacían pensar que estábamos viajando a velocidades increíbles, y que nosotros mismos, Roy, Frank Andy, yo y tú, si tuviste la suerte de vivir aquellos tiempos, ¡todos fuimos héroes!Capaces de esquivar coches fúnebres, aplastar cascos de bobbie, correr a más de cien millas por hora aplanados sobre los depósitos de nuestras inglesas bajo la luna, dejando atrás el ruido blanco de grandes pitonazos, o haciendo temblar las tazas en la mesa del vicario al pasar por los pueblos durmientes de Suffolk rumbo a casa después de una noche de pints e historias en el pub.
De la vieja pandilla yo soy el único que está al día, probando nuevas japonesas, y algunas veces me encuentro intentando convencerles que motos como la Ninja 900 o Yamaha FJ 1.100 simplemente son versiones modernas de nuestras Triumph, BSA y Norton de los sesenta. Pero ni me lo creo yo.
Las motos actuales son tan infinitamente superiores a nuestras pobres dotes humanas de pilotaje, que nadie, ni Spencer, ni Lawson, ni el matón del barrio, pueden aprovechar en carretera pública toda su terrible caballería, y por eso el piloto de una FJ, VF100R, Ninja o Katana, ya no anda como un pirata recién llegado del Caribe cuando baja de su moto para entrar en el bar. Ya no se puede uno balancear como llos rockers de los sesenta, porque en aquella época todavía era posible echarle coraje y llevar al límite las agresivas, rugientes y legendarias Norton, BSA o Triumph de los sesenta.
La última vez que estuvimos en el “Sporting Farmer” había poco ambiente de motos aunque sí había muchas Honda, Suzuki, Yamaha y Kawasaki en el parking. Los motoristas con sus cascos integrales, sus monos de colores alegres (sin capa fina de Castrol R) ya hablan poco y los que hacían ruido y contaban aventuras eran los hinchas del club de fútbol de Ipswich Town, que contaban sus peleas de calle y de tribunas.
Pero en nuestro rincón de siempre hablábamos de motos, y aquella noche, la últimas vez que nos hemos reunido los cuatro “en pleno”, Roy nos habló de la diferencia entre ir a Londres con la Bonnie y con la Suzuki GS 1000 de Malc (el mismo de la carrera cuando Roy se mató en Brands).
“Ir a Londres con la Bonnie siempre era una aventura, porque siempre intentábamos poner el velocímetro en las 120 millas por hora en la bajada. Unas dos millas de ligera bajada con bastante riesgo de reventar un motor o pillar una buena multa de Old Hill. Después de la recta y la colina, había una cafetería donde siempre parábamos para dejar enfriar el motor. (Roy siempre habla de sus viajes en la Triumph en plural, ya que se trata de él y su moto). “Yo solía tomar un té y después salir, sacar las herramientas y darle un repaso a la Bonnie, nivel de aceite, cadenas y darle un toque a los tornillos. Se calentaba tanto, que aún después de tomar el té estaba haciendo aquel ruido “tic,tic,tac,tic” de hierro británico enfriándose”.
“Pero cuando hice el mismo viaje el año pasado (Roy viaja muy poco…. Para él Londres es casi otro país), con la Suzuki GS 1000 de Malc, tuvve que cortar en la bajada porque no se puede ir a 230 km/h en carreteas ¡te matarías de verdad!”
Con la Triton de los 55 CV ingleses, Roy se mató. Pero no era para tanto, y solo acabó perdiendo dos meses de trabajo.
Pero esto eera en otra época, cuando las motos estaban hechas a tamaño humano con prestaciones posibles de aprovechar.
Hoy, para contar una buena historia hay que mentir, porque lo que no puede ser verdad es que… “estaba gas a fondo a 250 km/h en la bajada de la colina del Escocés, con la curva asomando. Frené fuerte, pero….”
Jueves, 25 de Febrero de 2010 11:23 | Escrito por Administrator |
Ya está a la venta el tercer número de Xtreme Bikes donde nos obsequia con una sección especial sobre Cafe Racer.
En esta entrega podremos leer un artículo sobre el Club 59, uno sobre Norprilia -una Cafe mezclando una Norton y una Aprilia- y otro sobre llamado Cafe Spirit, donde toman como base una H.D.
Miércoles, 17 de Febrero de 2010 11:58 | Escrito por Carajillo Racer |
Según dicen son buenos tiempos para el Cafe Racer. Hay una revista que ya saca una sección sobre nuestro mundo, constructores que nunca se fijaron con este estilo comienzan a diseñar cafeteras, cada día hay un blog o web nueva … Incluso parece que el universo de la moda y el diseño se estáfijando en esta estética y la utiliza para promocionar sus productos.
Y en medio de todo esto está el Club Café Racer 09. En él hay gente que lleva más de 20 años construyendo sus propias cafeteras y otros que comienzan con su primer proyecto. Somos de diferentes lugares y nuestras máquinas son distintas. Incluso nuestro origen y la forma de llegar aquí ha sido diferente. Un buen día unos tres o cuatro de nosotros fuimos expulsados de otro foro por contestar a quien nos aleccionaba sobre qué era Cafe Racer sin que esta persona tuviera ni siquiera una cafetera. Y en aquel momento decidimos juntarnos en un espacio Cafe Racer verdadero. Luego se sumó una persona de otro foro, luego otra de otro, dos nos encontraron en google…
Hoy podemos decir que somos el Club Café Racer, por número de miembros, más importante de España. Podemos decir que tenemos una web como nos gusta, con ya más de 17.000 visitantes únicos. Que tenemos amigos más allá de nuestras fronteras y que nos enlazan algunos de los más importantes blogs extranjeros sobre Cafe Racer. También podemos decir que si pones las palabras CLUB CAFE RACER en google somos la primera entrada que aparece...
Pero lo que nos alegra más poder decir es que estamos organizando -no tenemos conocimiento de que se haya hecho antes- EL PRIMER ENCUENTRO EN ESPAÑA DE MOTOS CAFE RACER (no generalista, donde se aceptan todo tipo de motos, como otros muchos eventos que existen).
Y todo esto en menos de 4 meses de vida. Tal vez vamos demasiado rápido. Tal vez sea el espíritu Ton Up que nos empuja.
Miércoles, 10 de Febrero de 2010 19:39 | Escrito por Carajillo Racer |
CAFE RACER OBSESSION. PRIMER LUGAR EN MADRID DONDE VIVIR EL AMBIENTE CAFE RACER
El aroma de los 50-60. Rockabilly, proyección de videos de escenas míticas de motociclismo como CONTINENTAL CIRCUS y decoración Vintage y por supuesto MOTOS.
Todos los jueves de 22:00 a 2:00h en "Molly Mallone,s" C/ Manuela Malasaña, 11. (Sótano).
Miércoles, 03 de Febrero de 2010 23:10 | Escrito por Carajillo Racer |
Si alguna vez estáis por Cunit (Tarragona) no dejéis de visitar EL SOL BAR. Garito regentado por nuestro compañero Crazyhorse donde podrás escuhar R&R del bueno.
¿Tienes algo que decirnos? ¿Quieres aportar algo? Puedes escribirnos a:
club09@clubcaferacer.net
"El cafe racing es sobre todo una cuestión de gusto. Es una mentalidad atávica, una peculiar mezcla de estilo bajo, alta velocidad, pura tontería y una desdeñosa dedicación a la vida de café y todos sus peligrosos placeres…. "